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CARACTERÍSTICAS DE LA ENSEÑANZA PENTECOSTAL — Pbro. José M. Saucedo V.

Fecha:

En el movimiento pentecostal existen liberales y clásicos; conservadores y neopentecostales. En lo general, las Asambleas de Dios representamos un pentecostalismo histórico, evangélico, fundamentalista, bíblico y dinámico.

Los pentecostales seguimos la división tradicional de la teología sistemática en nuestra enseñanza. El énfasis de nuestra educación siempre es práctico –de hecho son escasos los teólogos pentecostales con reconocimiento que publiquen documentos de influencia mundial–. La Sociedad de Estudios Pentecostales tiene grupos de interés en Biblia, Ética Cristiana, Estudios Ecuménicos, Historia, Filosofía, Teología Práctica y Formación Cristiana, Religión y Cultura, Teología Sistemática.

Características esenciales de la enseñanza pentecostal

Somos primeramente cristianos, luego evangélicos y definitivamente pentecostales. Los pentecostales somos evangélicos en nuestra comprensión de la naturaleza de las Escrituras. Creemos que son inspiradas por el Espíritu Santo, y por lo tanto tienen carácter infalible e inerrante. La Biblia es la palabra de Dios y constituye nuestra norma infalible de fe y conducta. Es nuestra fuente esencial de la cual fluye la verdad que proclamamos en nuestro catecismo y en el proceso de predicación y enseñanza. Asignamos a la Sagrada Escritura autoridad rectora de nuestra liturgia, ética y práctica.

Creemos en la revelación trinitaria de Dios conforme se enseña en la Biblia. El Padre como creador y sustentador del universo, el Hijo como la Palabra de Dios encarnada que manifiesta la gloria, la gracia y la verdad del Padre, al vivir y morir por la salvación de la humanidad. El Espíritu Santo como el Consolador, que santifica, llena de poder y capacita a los creyentes para cumplir la gran comisión y prepara a la iglesia para el retorno de Jesucristo. Afirmamos que la salvación de la humanidad es posible y efectiva gracias al sacrificio vicario de Cristo, que se adquiere sólo por la gracia mediante la fe, sin que medie mérito alguno por parte del pecador. Y que no hay salvación fuera de Jesús. Él es el único y suficiente salvador.

<-2273" title="Magdiel 16807280 058629 N" /Magdiel_16807280_058629_n.jpg" alt="Magdiel 16807280 058629 N" width="960" height="540" />Nos declaramos como miembros de la iglesia, pueblo escogido por Dios, para vivir en santidad y consagración. Nuestro compromiso principal es la gloria del Señor, por lo cual somos adoradores primordialmente, pero también servidores entregados a buscar y cumplir la voluntad divina para nuestra vida.

Somos conscientes del deseo divino de que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Damos prioridad a la gran comisión que el Señor dejó a su iglesia antes de ascender al cielo, la cual consiste en predicar el evangelio, hacer discípulos y testificar de él, a toda criatura, en todas las naciones y hasta lo último de la tierra. Enfocamos la capacitación de obreros a este fin y procuramos para nuestros miembros la investidura del poder de lo alto para cumplir esta misión con máxima efectividad. Creemos que sólo con la llenura del Espíritu Santo podremos cabalmente realizar la tarea de llegar al mundo con el mensaje de Jesucristo. El Espíritu Santo da poder a los creyentes para el evangelismo, discipulado, crecimiento de la iglesia y plantación de nuevas obras. Él mismo provoca la visión, empodera la misión, produce la pasión misionera.

Creemos en el plan divino de salvación universal, no exclusiva. Rechazamos la doctrina de la expiación parcial. En su gran amor Dios envió a su Hijo para salvación de todo aquél que cree; no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar, sino para salvar. La gracia de Cristo apunta a la redención de todo el género. El evangelio es para toda criatura. El sacrificio del Señor es la propiciación por el mundo entero y no sólo para algunos escogidos. Entonces la gente que se pierde no es por determinación divina, sino por elección voluntaria de rechazar a Jesús.

Lo que nos distingue entre las iglesias evangélicas es el enfoque neumatológico. Sin sacrificar el cristocentrismo enfatizamos la enseñanza sobre la persona y la obra del Espíritu Santo. Mantenemos la fe, por la doctrina y la vivencia, en una actividad de Dios, en la iglesia contemporánea en términos del ministerio del Consolador que Jesús anunció. Creemos en el bautismo en el Espíritu Santo, con la evidencia inicial de hablar en lenguas, como una experiencia posterior a la conversión. Ejercemos la adoración y el ministerio en una dependencia absoluta en el poder de lo alto. Creemos en la actualidad de las señales, los milagros, y las manifestaciones proféticas carismáticas para la confirmación de la proclamación del evangelio y la edificación del cuerpo de Cristo, tal y como aparecen en el libro de los Hechos y en la primer carta de Pablo a los Corintios en sus capítulos 12 al 14.

Fundamentalmente los pentecostales nos caracterizamos por creer que lo sucedido en el día de Pentecostés de Hechos 2 mantiene vigencia para la iglesia contemporánea; y que sus derivados en operaciones sobrenaturales en el nombre de Cristo son realidades presentes en este tiempo. Fomentamos la experiencia y la búsqueda de la presencia de Dios y sus operaciones maravillosas. Creemos que el bautismo en el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas es una promesa disponible para todo creyente. Por lo tanto cada uno debe procurarlo fervorosamente.

Creemos que es necesaria una actualización constante de la llenura del Espíritu Santo en la vida de cada creyente y de la iglesia.

Creemos que es determinante que intencionalmente desafiemos y transmitamos el pentecostalismo bíblico, teológico y experimental a las nuevas generaciones.

Los pentecostales enseñamos el principio de la inminencia en lo referente a la venida del Señor. Creemos que la parousia puede acontecer en cualquier momento, y que los creyentes tenemos que vivir en consagración a la adoración y al servicio de Dios mientras aguardamos la esperanza bienaventurada de nuestra reunión con él. Somos futuristas, pretribulacionistas y premilenialistas.

<-367" class="gmedia-singlepic td-modal-image alignright" title="13782231 1041793129223653 4389465236674838383 N" /thumb/13782231_1041793129223653_4389465236674838383_n.jpg" alt="13782231 1041793129223653 4389465236674838383 N" width="267" height="150" />Si referimos al origen de donde toma nombre nuestro movimiento tenemos que apuntar a la narración lucana de Hechos 2. Luego de que la promesa se cumple y el Espíritu Santo desciende para llenar a la iglesia de Jerusalén, en medio de una gloriosa dinámica de adoración y proclamación de las maravillas de Dios; y respondiendo a las preguntas de la gente que presenciaba el acontecimiento inexplicable, Pedro se levanta para responder con una argumentación rica en esencia y poderosa en convencimiento para conversión de la multitud. Analizando el mensaje de Pedro en Pentecostés notamos los factores esenciales de la enseñanza apostólica a partir de la investidura de poder.

En primer lugar notamos que la enseñanza pentecostal es bíblica. Esto es lo dicho por el profeta Joel… (16-21) Los acontecimientos redentores se refieren a una base bíblica que los sustente. Se utilizan diversos grupos de libros inspirados para fundamentar el mensaje (25-31), desde los salmos, los profetas y los escritos. La experiencia se remite a la Biblia.

También encontramos que la enseñanza pentecostal es cristocéntrica. Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros… (22-32) Todo acontecimiento se refiere a la persona y la obra de Jesucristo. Se enfatiza el sacrificio expiatorio de Cristo (22, 23), y se apunta a la gloria de su resurrección (24-32) y posterior exaltación (33, 34). Se remarca que la bendición de la venida del Espíritu Santo es resultado de la obra del glorificado (33). Se enfoca en el señorío y el carácter mesiánico de Jesús (36).

Resulta evidente que la enseñanza pentecostal es carismática. Derramaré mi Espíritu sobre toda carne… (17, 18) Se enseña la profecía y las lenguas como evidencia de la actividad poderosa del Espíritu Santo en los creyentes (33). Se invoca la profecía de Joel para hablar de la riqueza espiritual que vendría como resultado del derramamiento universal del Espíritu, para sustentar que las manifestaciones carismáticas son bíblicas.

Es claro que la enseñanza pentecostal es soteriológica. Y todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo. (21) Todo forma parte del esfuerzo divino por alcanzar con su gracia a la humanidad perdida. El sacrificio de Cristo y la llenura del Espíritu Santo son para testimonio a individuos y naciones a fin de que sean salvos. Para ello se invita a la gente a reconocer el señorío de Jesús. Se pone en relieve la necesidad de un arrepentimiento por parte de los oyentes (38). Se presenta la obediencia en el bautismo como resultado de un arrepentimiento sincero. Luego vienen las bendiciones, como el perdón de los pecados (38). El enfoque soteriológico de la enseñanza pentecostal apunta a un proyecto divino tridimensional: la salvación personal, familiar y universal. (39)

Estos elementos fundamentales expresados con el fervor del educador pentecostal traerán bendición y vigor a los oyentes.

La enseñanza pentecostal tiene un marcado énfasis en las manifestaciones del poder de Dios, especialmente en lo que respecta a milagros y sanidades. Mantenemos una actitud expectante de lo sobrenatural. Los reportes de la calle Azuza ponen relieve en lo supernatural, los testimonios abundan en la historia del movimiento, no pocas incursiones en el campo resultaron en la fundación de nuevas obras como resultado de las operaciones de la omnipotencia divina realizando lo imposible, curando maravillosamente y liberando a los cautivos del mal. Incontables historias testifican la vigencia de los dones de sanidades y milagros, contra todo el discurso de la línea cesacionista.

Tenemos desafíos a evitar:

<-358" class="gmedia-singlepic td-modal-image alignleft" title="13726711 1034631463273153 7476931365792809144 N" /thumb/13726711_1034631463273153_7476931365792809144_n.jpg" alt="13726711 1034631463273153 7476931365792809144 N" width="279" height="157" />No es inexistente el peligro de convertirnos en una asociación religiosa más académica y menos pentecostal. Lo ideal es el equilibrio en la combinación de ambos factores. En este sentido es alarmante que la mayoría de los miembros de nuestra iglesia no tengan la experiencia del bautismo en el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas, según el Espíritu da que se hablen. Siendo ésta la doctrina característica del pentecostalismo debería tener mayor incidencia en nuestra realidad. Se agranda la crisis si tomamos en cuenta que de los que recibieron la promesa muy pocos practican consuetudinariamente la glosolalia en sus devocionales como parte de su oración, la cual Pablo enseña que debe ser tanto con el entendimiento como con el espíritu, para que haya edificación personal plena.

Otro de los desafíos es que en el afán apologético nos dediquemos sólo a criticar a los que tienen liturgias o enseñanzas distintas a las nuestras, y dejemos de producir y de promover modelos doctrinales sanos con riqueza de experiencia con el poder del Espíritu, de modo que respondamos a las necesidades actuales de la iglesia.

Es tiempo de que redoblemos esfuerzos en la transmisión de la enseñanza de contenido bíblico con el factor experiencial de tal forma que nuestra generación experimente la gloria de Dios en Cristo por el Espíritu Santo. La iglesia pentecostal es la respuesta a las necesidades del mundo. Palabra y poder son la conjugación perfecta para formar a los ministros y creyentes que harán los mejores discípulos, los más capacitados para impactar a las generaciones siguientes.

fuente: aviva 2015 edición 15
Pbro. Josué M Saucedo
Pbro. Josué M Saucedohttps://www.facebook.com/josmanuel.saucedovalenciano
Pastor y lider del concilio por muchos años, ademas de ser Maestro de la Palabra, Lider Regional, Distrital y Nacional a lo largo de su ministerio, es considerado entre el liderazgo nacional como una eminencia en la predicación y exposición de la Palabra, ya con varios libros de su autoria.

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