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¡LA OBLIGACIÓN DE LO DOBLE! Pbro Daniel de los Reyes V

¡LA OBLIGACIÓN DE LO DOBLE!

41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.

¿Cualquiera? Son Palabras de Jesús. ¿quién es cualquiera? Las personalidades son distintas y la manera de relacionarse en ocasiones tiene que ver con el estatus que posee. Sin embargo nuestro Señor nos muestra un plano horizontal. Dios tiene hijos, todos tenemos el mismo rango delante de él y Brunet dice que Dios no tiene favoritos, tiene íntimos.

Aquí no se trata solo de que un poderoso imponga una determinación sobre nosotros, sino más bien, nuestra capacidad de acceso a los demás sin detentar posiciones. Aun dentro del reino las posiciones son para servir a los demás y no para estar sobre los demás. La expresión cualquiera nos circunscribe a todos, sin menoscabo de nadie.

De igual manera, todos, por sencillas y humildes que sean sus ideas son dignos de ser tomados en cuenta. Eso significa de la misma manera que las malas determinaciones contra nuestra persona pueden venir de cualquiera.

Obligación. Un favor se pide. Una obligación se impone. Una cosa es que se pida un favor por la necesidad de mover algo, otra es que alguien se acomide al ver la posibilidad de lograr un aprecio deseado, pero una muy distinta es que la persona sea obligada en contra de su voluntad. Esta ultima es la que Jesús toma en su modelo.

¿Qué tan dispuestos estamos a ceder? ¿Qué tanto podremos estirar la cuerda? ¿a poco somos tan perfectos que ninguna mancha tenemos? ¿somos capaces de lanzar no la primera, ni la segunda, tan siquiera una piedra? ¿nos parece que las injusticias del mundo se consuman solo en contra nuestra? ¿acaso somos el Elías del siglo XXI perseguido por las jezabeles de este tiempo? ¿Nos molesta que las personas pienses y se expresen?

La carga es el peso de lo que hay que transportar. ¡hay de cargas a cargas! ¡De encargos a encargos! Y ¡De encomenderos a encomenderos! El tema va a ser motivo de reflexiones en distintos momentos del quehacer evangélico en el ministerio de Jesús, como el caso de la imposición de cargas que las sectas de su época imponían sobre sus prosélitos que ni ellos mismos habían logrado cargar.

Luego también existen los cargadores que esperan recibir algo, otros luchan por una causa, unos más se acercan al ruido de las multitudes, los hay también que deambulan junto al éxito de la barca de Pedro, para ver que pescan. La abundancia de cargas que sobrellevar tiene a este mundo cargado de oficios, profesiones y escuelas que ponen sus propios yugos para ser llevados.

Una milla es una medida a la distancia. Que tan lejos puede llegar una carga. Que tan grande puede ser la solicitud de un favor o una obligación que se pueda transportar de manera real. Porque una cosa es la obligación y otra la capacidad de cumplir la encomienda. Hay quien solo de pensar en un esfuerzo, prefiere el latigazo o evadirse de una realidad imperante.

Lo doble, Jesús dice que vayamos dos millas y no solo una, con el que nos obligue a llevar su carga. Esto solo puede ser una manifestación de la gracia de lo posible. Del no puedo al no quiero y luego a tener que hacerlo de todos modos. Jesús está mostrando la leyes caducas de su tiempo. cada generación ha tenido que reformar sus propias leyes, porque la medida del sastre se va quedando corta frente a la obesidad activa del cuerpo. De la misma manera cuando el cuerpo social crece hay que hacer modificaciones.

Es una verdad muy profunda, porque en las leyes del reino impera el amor. Cuando este se agota estamos fuera del reino de Dios y son las formas del mundo las que nos gobiernan. Esta reflexión ha de hacernos pensar en nuestra necesidad de acceder por la buena a hacer todo lo que nos corresponde de tal forma que actuando todos así, vivamos quieta y piadosamente.

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Publicado por Pbro. Daniel De Los Reyes Villarreal

Pastor, Maestro, Líder y Escritor, ha sido líder de las Asambleas de Dios en México. Fue superintendente general del Concilio.

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