Buscar
Generic filters
Search in title
26.8 C
Mexico
jueves, octubre 6, 2022
USD $0.00

No hay productos en el carrito.

Buscar
Generic filters
Search in title

Amistad y pertenencia en la mediana edad

Fecha:

Soy escéptico de que alguien de más de 35 años tenga amigos íntimos. Es una exageración, pero estoy convencido de que hay una zona muerta para la amistad entre los 35 y los 50 años. Es difícil tener buenos amigos en la mediana edad. Mucho más difícil de lo que debería ser, especialmente para los hombres.

Una parodia reciente de Saturday Night Live (programa cómico muy popular en Estados Unidos) llamada Man Park (parque para hombres) satirizaba este fenómeno. Al igual que el perro doméstico de la ciudad necesita un «parque para perros» para socializar con otros perros, la parodia sugería que los hombres también necesitan un espacio dedicado para estar con otros hombres.

Podemos tener amistades profundas y significativas. Solo tenemos que aceptar que, aunque sea difícil cultivarlas y mantenerlas, valen la pena

Aunque la parodia daba a entender que la «masculinidad» es la principal razón por la que los hombres modernos luchan por relacionarse, el centro del chiste, «un parque para hombres», apunta a algo estructural, no ideológico. Los hombres de mediana edad simplemente no viven en espacios y formas que favorezcan las amistades. Sospecho que básicamente lo mismo ocurre con las mujeres.

Nuestra lucha estructural por la amistad

Se puede culpar a la lucha de la mediana edad por la amistad a una «etapa de la vida», como la crianza de los hijos o una fase profesional intensa, pero no me satisfacen estas respuestas. La amistad es demasiado importante y demasiado básica para la vida humana como para ser algo que se deja en un segundo plano durante una etapa determinada. Siempre que debemos suspender una parte esencial del ser humano, algo más profundo se rompe.

Está rota la manera en que nuestras vidas están establecidas. Las estructuras, los hábitos, las prácticas y los valores. La planificación de nuestras ciudades, los mercados, las carreras, las leyes y el entretenimiento, todo ha sido diseñado con una idea falsa de lo que es el ser humano. Colectivamente, asumimos que ser humano es pertenecer únicamente y siempre a uno mismo. Por lo tanto, las amistades pueden ser una ventaja agradable de una vida exitosa, pero los amigos no pueden exigirte nada que no elijas entregar. Si en algún momento una amistad te frena o te hunde, puedes abandonarla porque la única persona a la que le debes felicidad es a ti mismo.

Como nuestro mundo es altamente competitivo, cualquier cosa o persona que sea un lastre para tu crecimiento personal y tus logros pone en riesgo el «propósito de tu vida». Así que debes eliminarlos. En última instancia, esto conduce a una cultura y sociedad que trabajan en contra de que tengamos amigos. Nos faltan las condiciones esenciales para tener amistades significativas: tiempo, proximidad y prioridad.

1. Tiempo

Para tener buenos amigos, necesitas tiempo. No se trata de un tiempo programado en la semana, aunque eso también está bien. Necesitas tiempo no estructurado que permita que se den conversaciones y tiempo de ocio sin agenda ni objetivo, excepto estar con alguien. No creo que se pueda amar realmente a alguien si no se practica el estar con él.

Se necesita historia y vida en común durante largos periodos de tiempo. Supongo que es posible tener un amigo íntimo antes de experimentar las alegrías, los sufrimientos, las crisis y la gracia con ellos, pero es poco probable. La experiencia de estar juntos a lo largo de la vida forma el tipo de relación de la que hablaba Salomón cuando decía: «Y amigo hay más unido que un hermano» (Pr 18:24).

¿Pero quién tiene tiempo? Los avances tecnológicos y los métodos nos permiten hacer más en menos tiempo. ¿A dónde va ese tiempo liberado? No va al ocio. No se destina a vivir con los amigos de forma desestructurada y sin agenda. En lugar de eso, descubrimos nuevas obligaciones: nuevos problemas que abordar, nuevas formas de mejorarnos a nosotros mismos, nuevas normas y nuevos objetivos que creemos erróneamente que nos diferenciarán de los demás. Si no perseguimos algo nuevo, estamos tan agotados por el afán de optimizarnos a nosotros mismos que nos rendimos y nos adormecemos con la televisión o lo que sea.

Esto no describe a todo el mundo. Pero te aseguro que es común. Solo hay que preguntar a tu alrededor.

2. Proximidad

A pesar de la conectividad que ofrece Internet (he encontrado muchos amigos íntimos en línea) no es lo mismo que vivir físicamente cerca de alguien. He compartido tiempo no estructurado con amigos mientras jugaba videojuegos en línea con múltiples jugadores y chateaba. Al igual que FaceTime, los correos electrónicos, las cartas, los mensajes de texto y las llamadas telefónicas, chatear en línea durante un juego era una alternativa aceptable para el compañerismo personal, pero solo aceptable. Hay formas de estar con alguien que solo puedes experimentar a través de la presencia física.

En la medida en que esté en nuestra mano buscar amistades comprometidas, deberíamos hacerlo: solo tienes que estar dispuesto a morir a ti mismo

Es bueno poder abrazar a un amigo, verlo reír, estar presente cuando se está derrumbando y sostenerlo. Es bueno poder llevar comida a un amigo o invitarle espontáneamente a cenar o a ver un partido.

Todo eso es muy difícil de hacer cuando vivimos tan lejos unos de otros. Nuestras casas amuralladas y la extensión de nuestras ciudades son una barrera para la amistad. No se puede pasar por la casa de un amigo si se tarda 20 minutos en llegar en auto, sobre todo si llegas y te reciben con una valla y una puerta cerrada que te recuerdan que te estás entrometiendo.

He sentido la importancia de la proximidad con mayor intensidad al quedarme en casa con mis hijos pequeños. Me encantan mis hijos, pero verlos durante horas, aislado de otros adultos, tiende a volverme loco. Quiero invitar espontáneamente a un amigo y a sus hijos para que me hagan compañía. Pero a pesar de la facilidad de la comunicación moderna, es difícil coordinarlo. Como nuestras ciudades están diseñadas para personas que viven vidas individuales, no debería sorprendernos que sea realmente una ardua labor reunirse para jugar.

3. Prioridades

Incluso si has sido bendecido con mucho tiempo libre y la proximidad de amigos que podrían convertirse en buenos amigos, sigue existiendo el problema de las prioridades. Las amistades profundas requieren un gran sacrificio. Exigen que dejes de lado tus preferencias, objetivos y esperanzas (a veces) por el bien de otra persona.

Si eso te parece demasiado trabajo, vivirás una vida triste y solitaria. Pero, en tu defensa, te han enseñado a pensar que es demasiado trabajo. De hecho, probablemente te han enseñado que priorizar tus objetivos vitales es una obligación moral.

Nuestra economía nos presiona para que busquemos la carrera o el estilo de vida óptimos, independientemente de a quién eliminemos o de lo que dejemos atrás. Se supone que nuestros trabajos son fluidos; la fluidez nos permite seguir nuestras aspiraciones. Queremos ser ágiles con nuestros objetivos profesionales, visualizando una carrera como un movimiento progresivo de crecimiento, multiplicación y cambio. Queremos alcanzar la mejor educación para nuestros hijos o la ciudad ideal que sea próspera, segura y que comparta nuestras opiniones políticas. Por eso es menos frecuente que alguien permanezca toda su vida en la misma empresa y en la misma ciudad. Este tipo de vida ya no parece tener sentido. Ser estático es estar estancado.

Casi inevitablemente, cuando buscamos nuestros objetivos de la vida, acabamos dejando atrás personas y lugares. Una vez que una persona, familia o institución decide desprenderse de un lugar, todos los demás tienen menos motivos para quedarse. Cuando nos aferramos vagamente a las personas, lugares e instituciones a las que pertenecemos, invitamos a los demás a que también sean flexibles con sus compromisos.

La agilidad que exige la sociedad entra en conflicto directo con el tipo de sacrificio y compromiso que requiere la amistad. Las comunidades exigen compromiso. Así es como funcionan. Cuando todo el mundo en tu calle se compromete a mantener su césped, es más probable que lo cortes cada fin de semana. Cuando nadie te saluda cariñosamente en la iglesia, te invita a comer o pregunta tu nombre, es fácil abandonar por completo la idea de la amistad.

Cuando las instituciones y los miembros de una comunidad desertan, todos los demás se ven incentivados a desertar. Pronto te quedas con una ciudad profundamente desapegada y sin compromiso.

Necesitamos amigos (al menos, yo los necesito)

Ninguna de estas dinámicas es nueva. Lo que sí creo que es nuevo es que se han perdido todos los lazos que solían unirnos. Ahora es más fácil no comprometerse con personas, lugares e instituciones.

Esta no es una forma de vivir y creo que la mayoría de la gente lo sabe. Pertenecer solo a uno mismo puede ser visto como una característica del mundo moderno (no como un error), pero es algo que, por diseño, nos aleja. Intuimos la disfunción y la necesidad de una alternativa. Las vidas ajetreadas dejan poco tiempo para conocer personas y los trabajos competitivos y sin sentido (que son demasiado comunes) no son el mejor entorno para conocer amigos.

Pero necesitamos amigos. A pesar de los desafíos, podemos tener amistades profundas y significativas. Solo tenemos que aceptar que, aunque sea difícil cultivarlas y mantenerlas, valen la pena.

Solo puedes tener amigos íntimos si aceptas que no te perteneces, sino que perteneces a Cristo

Poder llamar a un amigo, sin previo aviso y pedirle a su familia que venga a comer, conocer a alguien durante el tiempo suficiente y confiar en él lo suficiente como para poder confiarle tus miedos y pecados más profundos; esta dulzura de la verdadera amistad es una de las pocas grandes alegrías de la vida. No hay sustitutos adecuados para una mirada amable de un amigo, una palabra comprensiva, el duro consejo que necesitas o un recordatorio del amor de Cristo. Necesitamos dar y recibir todos estos gestos de amor porque para eso estamos realmente hechos.

Como nos recuerda la primera pregunta y respuesta del Catecismo de Heidelberg, nuestro único consuelo en la vida y en la muerte es que pertenecemos a Cristo. Pertenecer a Cristo significa pertenecer a Su iglesia, a nuestro prójimo, a nuestra familia, a la creación y a nuestros amigos.

He dicho que soy escéptico de que alguien mayor de 35 años tenga amigos íntimos, pero cada uno de nosotros los necesita. Nuestro mundo no nos hace ningún favor, pero eso no es excusa. Debemos estar dispuestos a luchar por lo que sabemos que es bueno, verdadero y hermoso.

En la medida en que esté en nuestra mano buscar amistades comprometidas, deberíamos hacerlo: solo tienes que estar dispuesto a morir a ti mismo. Estar dispuesto a sacrificar las cosas que realmente quieres hacer y las que te harán más exitoso, rico o te darán placer. Adicionalmente, comprométete con una iglesia y un lugar, ayuda a un amigo a reparar su casa o su automóvil y siéntate con alguien que está sufriendo. Elige no ser un padre superestrella o el empleado del mes. Elige querer actividades que no te gustan naturalmente.

Solo puedes tener amigos íntimos si aceptas que no te perteneces, sino que perteneces a Cristo. En menor medida, pero de forma significativa, perteneces a tus amigos. Esa pertenencia te costará. Pero esa pertenencia es también la dulce misericordia de Dios encarnada ante ti.

Publicado originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por Equipo Coalición.

Source

Coalicion por el Evangelio
Coalicion por el Evangeliohttps://www.coalicionporelevangelio.org/
Coalición por el Evangelio ayuda a la iglesia a conocer la Palabra de Dios con la mente, amar a Dios con el corazón, y proclamar la gracia y la verdad del evangelio de Jesús.

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Popular

- Advertisement -

seguro te gustará tambien esto!
ver tambien

Más de 2.000 personas aceptan a Cristo en Mongolia tras prédica de Franklin Graham

Más de 2.000 personas fueron tocadas por la Palabra y rindieron sus vidas a Cristo. El evangelista Franklin Graham predicó sobre Zaqueo, mostrando a la multitud cómo Jesús cambia la vida de las personas. "Eres importante para Dios", dijo a la multitud.Varias caravanas de los distritos vecinos y del interior de Ulaanbaatar, Mongolia, llevaron a…

Cuando el matrimonio está dividido por el ministerio

De todas las cosas que confirmaron mi llamado a plantar iglesias, nada fortaleció más mi convicción que la afirmación de mi esposa. Pero ella no siempre estuvo tan convencida. Hasta el momento de mi llamado, había vivido de forma nómada. Fui capellán de una universidad en la India mientras mi esposa y yo éramos novios,…

La Biblia te muestra testimonios poderosos, del poder de la oración.

Compartir Tweet Compartir Compartir Email Santiago y Pedro eran ambos apóstoles. Uno fue asesinado por un rey malvado, y otro fue librado milagrosamente de la muerte por ese mismo rey cuando un ángel lo sacó de la cárcel en medio de la noche. Entonces, ¿Cuál fue la diferencia? ¿Por qué mataron a uno y no…

Primera dama de Brasil convoca ayuno y oración por su país: “Clamemos a Jesús”

Al pedir un ayuno por su país, Michelle Bolsonaro dijo por medio de sus redes sociales, que "Brasil es del Señor Jesús", y llamó a todos los cristianos a "clamar a Dios por justicia y liberación".“Pidámosle a Dios que nos libre de los corruptos que saquearon nuestro país. Clamemos por justicia, liberación del fraude y…
Send this to a friend